MANIFIESTO P.E.C.A.
SOY UNA P.E.C.A.
(Persona En Continuo Autodescubrimiento)
-Por Ara Altrasluz. En Sevilla, España, año 2022.
Mail: arasinfronteras@gmail.com -
En base a mi observación puedo decir que, dentro del contexto en el que vivo, la PRESUNCIÓN DE HETERONORMATIVIDAD se aplica de forma sistemática a todo el mundo, por defecto, desde el momento mismo de nacer. En el instante exacto en el que un cuerpo emerge en esta sociedad suele ser automáticamente incluido a partir de su genitalidad dentro de alguna de las categorías sexuales convencionalmente aceptadas y, desde que ocurre esta asignación, se coloca sobre él el enorme peso de una expectativa concreta por parte de su entorno en cuanto a cómo deberá ser su identidad y conducta sexoafectiva. Todo en el proceso evolutivo de la persona portadora de dicho cuerpo se desplegará ante ella siguiendo el cauce condicionado por esa categoría, intentar escapar del itinerario que se le ha marcado supondrá un acto cuanto menos de voluntad y, en la mayor parte de los casos, también de valentía por su parte. Puedo decir, de nuevo en base a mí observación, que el régimen social en el que me encuentro es eventualmente hostil hacia quienes no se adaptan a los límites estipulados para ellxs en este sentido.
Lo que acabo de describir es un ejemplo claro de VIOLENCIA ESTRUCTURAL y considero que resulta importante señalar que ésta se encuentra por lo general invisibilizada. La PRESUNCIÓN DE HETERONORMATIVIDAD, la CREENCIA de que todx individux es heteronormativx hasta que demuestre lo contrario, está tan profundamente arraigada en la psique colectiva del mundo que conozco y es tan tupido el tejido de significados y artefactos culturales urdidos entorno a ella que casi nadie a quien he preguntado tiene conciencia de que se encuentre ahí. Este hecho se suele asumir como un dogma, sin cuestionarlo, se trata de una verdad casi nunca contradecida.
Cuando alguien toma la decisión de emanciparse de esa "matriz de inteligibilidad heterosexual", citando a J.Butler, tiene que atravesar el proceso de liberación del recuadro en el que había sido incrustadx, pero en el momento en el que esto ocurre el sistema lx interpela preguntándole: "Si no eres quien yo te he dicho que eras ¿Quién eres entonces?". Desde mi horizonte de percepción la tendencia que detecto actualmente para responder ante este requerimiento es la de incluirse en un nuevo recuadro, en una nueva categoría alternativa a la previa, y ello, es EL ASPECTO FUNDAMENTAL QUE QUIERO SEÑALAR EN ESTE TEXTO, se trata de una enorme trampa. Se crea en este escenario la ilusión de una escapatoria, la del sistema heteronormativo, pero el inconveniente es que dicha matriz, la de la heteronormatividad, está contenida en otra todavía mayor, la cual suele aparecer igualmente como invisible a los ojos de la mayor parte de la gente, aun cuando sus efectos pueden resultar significativamente opresivos. Esta nueva gran matriz a la que me refiero es la de LAS CATEGORÍA IDENTITARIAS. Lxs individuxs que se encuentran insertadxs en dicho andamiaje son instados a definirse de una manera específica, a restringirse a un contorno determinado, de esta forma ES POSIBLE GENERAR EXPECTATIVAS con respecto a ellxs. En este contexto impera una lógica a partir de la cual se rechaza lo imprevisible porque resulta difícil de dominar. Las cosas tienen que estar claras, hay que saber a qué atenerse, las personas deben determinarse para poder estar clasificadxs y situadxs en un lugar concreto, el de LOS NUESTRXS o el de LXS OTRXS, ASÍ TODO PUEDE MANTENERNERSE BAJO CONTROL.
El acrónimo P.E.C.A., que alude a la idea de "persona en continuo autodecubrimiento", trata de ofrecerse como un instrumento para señalar a quienes, renunciando a la presunción de heteronormatividad ejercida sobre sí, están también en el intento de subvertir la lógica aplicada en la matriz de las categorías identitarias. Una P.E.C.A. es alguien que no asume ninguna identidad definitiva, que se experimenta a sí mismx en el continuo devenir de su existencia y que, a partir de este recorrido, se presenta a cada momento ante el mundo con una posibilidad renovada de relacionarse con lo que lx rodea y de ser quien es.
La motivación para crear el acrónimo PECA se genera a partir de la incomodidad que he sentido a lo largo de mi vida en cuanto a LA OBLIGATORIEDAD de tener que definirme en una identidad específica para poder sumarme a la lucha social por la diversidad sexual. En el contexto en el que he crecido ésta lucha se ha estructurado entorno a las siglas LGTBIQ+, en donde cada una de las letras hace referencia a una categoría identitaria. Actualmente, cuando las personas disidentes del sistema heteronormativo pretendemos colectivizarnos, inmediatamente recibimos el mandato de incluirnos dentro de los límites de alguna de estas identidades. YO CONTEMPLO DICHA ORDEN COMO UNA FORMA MÁS DE VIOLENCIA.
RECLAMO MI DERECHO A NO SABER QUIEN SOY Y A PODER IR REDESCUBRIÉNDOLO DE MANERA DINÁMICA A CADA MOMENTO, DESDE LA ESCUCHA INTERNA, DESDE MI SENTIR, NO DESDE UN PLANO CONCEPTUAL QUE TRATA DE SIMPLIFICAR EN EXCESO MI EXPERIENCIA Y DE CRISTALIZARLA. También pretendo, simultáneamente, disponer de una herramienta para poder colectivizarme, de un punto de referencia a partir del cual organizar el movimiento de respuesta hacia lo establecido por la heteronorma, así ha surgido la idea del acrónimo PECA. LA ASPIRACIÓN ES QUE EL EJE ENTORNO AL CUAL SE ARTICULE LA LUCHA NO SEA UN CONJUNTO DE IDENTIDADES, SINO EL OBJETIVO COMÚN QUE LAS UNIFICA: PODER SER QUIENES SOMOS, SIN RESTRICCIONES, EN UN DEVENIR CONSTANTE DE VERDADERA LIBERTAD.
Asumo que el uso de este acrónimo que presento corre el riesgo de resultar redundante en algunos aspectos con respecto al del término "queer", y no oculto que está fuertemente inspirado por él. No obstante, considero que el término "queer" ha acabado cayendo en la trampa de incorporarse dentro de la matriz de las categorías identitarias. Aunque sea menos específica y cerrada, en última instancia se trata de una categoría más que engloba, en este caso, a la gente abyecta, torcida, rara, a la que se sitúa como la otredad del sistema hegemónico.
LO QUE APORTA EL ACRÓNIMO PECA con respecto a lo que describo en el párrafo anterior ES QUE NO HACE REFERENCIA A UNA IDENTIDAD, SINO A UN ESTADO, a la disposición de renuncia hacia el personaje que se nos impone externamente desde el escenario de lo normativo, tanto al de protagonista como al de antagonista, es un intento de reconquistar la autonomía para escribir nuestra propia historia atendiendo al incesante flujo creativo que nos nazca desde adentro.
Animo a quien se reconozca en esta propuesta a que la utilice para denominarse y a que la difunda, a que se comprometa con el enorme cambio de paradigma que supondría la superación del uso de las categorías identitarias en el movimiento social por el respeto a la diversidad.
Para terminar quiero expresar mi profunda admiración hacia las personas que portan y han portado las siglas LGTBIQ+, hacia un recorrido de lucha y logros que han supuesto la posibilidad de que hoy habitemos un mundo donde se puede respirar mejor, me parece que colectivizar las disidencias sexuales entorno a estas siglas ha sido imprescindible como parte de un proceso histórico de emancipación. Pero... Quizá hoy sea ya el momento de empezar a plantearnos dar un paso más. El acrónimo P.E.C.A. se propone como un instrumento para realizar ese salto.
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